Novela Lo peor que le puede pasar

Sinopsis

Soy Marta Sánchez, la cantante no, otra. Una mujer nacida a finales de los setenta que creía haber conseguido todo para lo que fue educada: tengo trabajo fijo desde hace diez años, estoy casada, tengo un hijo y una bonita hipoteca.

Hasta aquí todo perfecto, ¿no? Pues no. Una tarde, mientras quitaba la ropa de la cuerda vi a mi vecino sin camiseta y se despertó en mí un deseo que hacía tiempo que no sentía. De esa manera tan tonta comencé a darme cuenta de que mi vida no era idílica y mi lista de «lo peor que le puede pasar…» ha aumentado desde entonces de manera exponencial. Enamorarme de mi vecino tampoco ha ayudado. No parece un gran drama, ¿verdad? Ya me lo diréis cuando leáis toda la historia, que no es muy romántica, aunque por lo menos tiene algo de humor y sí, un poco de feminismo y sexo.

Por cierto, os invito a ampliar mi lista con vuestros «lo peor que le puede pasar…». Tal vez podríamos quedar un día a tomar una caña y ponerlos en común.

Lo que hay detrás de una novela

Un buen amigo me dijo una vez que cuando una mujer toma una determinación, ya no hay nada que la cambie de parecer.

Tal vez no sea la escritora más talentosa, pero sí tengo la determinación de trabajar duro para llevar a cabo un trabajo honesto con el que los lectores y lectoras puedan disfrutar de una lectura que les haga pensar y sentir.

Con esa determinación trabajé junto a mi mentor Daniel Hareg (Scribook) esta novela desde el diseño hasta la última corrección. Después de poner el punto final llegó el momento de confiar en el resultado y buscar una editorial.

Esta búsqueda es otro trabajo arduo que necesita también paciencia. Tuve varias malas experiencias de las que no merece la pena hablar, hasta el punto de llegar a pensar que Lo peor que le puede pasar no debía ser publicada. Pero una vez más me abracé a esa determinación que me hace ser tan cabezota y no darme por vencida.

Así llegué a conocer La Consentida Editorial. Desde el primer correo que cruzamos me parecieron unos grandes profesionales. Puedo decir que el trabajo de edición ha sido muy gratificante; poder compartir ideas, ver diferentes diseños y ver por fin el resultado final. Confieso que me he sentido un poco consentida…

Presentaciones

Por fin, esta novela que surgió de un relato, está en las librerías y el 22 de febrero comenzamos la promoción con los lectores en La Fira de l’Edició Independent de Valencia. El 9 de marzo estaré presentando a mi Marta Sánchez en Librería Derivas, (c/ Jacinto Verdaguer 17. Metro Marqués de Vadillo).

Puntos de venta

Si no puedes asistir a las presentaciones o no puedes esperar a conocer esta historia, aquí dejo los enlaces de las webs donde se puede adquirir la novela o algunas de las librerías.

Web La Consentida Editorial https://laconsentidaeditorial.es/product/lo-peor-que-le-puede-pasar/

Si como yo eres más de librería del barrio, en la plataforma http://www.todostuslibros.com puedes consultar las librerías que la tienen disponible o adquirirla online directamente https://www.todostuslibros.com/libros/lo-peor-que-le-puede-pasar_978-84-127837-7-3

Casa del libro https://www.casadellibro.com/libro-lo-peor-que-le-puede-pasar/9788412783773/15836233

Amazon https://www.amazon.es/Lo-peor-que-puede-pasar/dp/8412783778/ref=sr_1_1?keywords=teresa+olalla+tomey&qid=1707740200&s=books&sr=1-1

Sin vuestra opinión no soy nadie

Cuando leáis Lo peor que le puede pasar, me encantaría conocer vuestra opinión, sobre todo para mejorar. Y si os animáis, compartid vuestros «lo peor que le puede pasar…».

El club de los suicidas: la historia de una lectura

Hace tiempo, al comprar el periódico, si pagabas cien pesetas más te daban un libro. Luis, el marido de mi madre, solía comprar esos ejemplares.

Así es como EL club de los suicidas del escritor R.L. Stevenson acabó en la casa de mi madre.

De siempre he tenido un gusto particular por ir a su casa y tomar prestado algún que otro libro. El invierno pasado me pidió que subiera a su trastero. Nada más abrir la puerta vi en el fondo una estantería con un montón de libros finitos. Me acerqué para cotillear y me encontré con un auténtico tesoro. No dudé en hacerme con el botín: Dickens, Delibes, Martín Gaite, Hemingway…

Así es como EL club de los suicidas del escritor R.L. Stevenson acabó en mi casa.

La semana pasada me quedé mirando mi librería reciclada unos cinco minutos. No me decidía a elegir una lectura de entre todas las pendientes que tengo, así que saqué tres ejemplares y le pedí a mi hija que me ayudara.

Así es como EL club de los suicidas del escritor R.L. Stevenson acabó en mis manos.

No había leído nada del autor. Su tamaño me venía bien porque últimamente siento un pequeño déficit en mi capacidad de atención, necesitaba leer algo corto. Puedo asegurar que hace meses que una lectura no me atrapa de esta manera. Me levantaba temprano por las mañanas para poder leer tranquila y me lo terminé el lunes mientras le preparaba el desayuno a mi hija. Cuando lo acabé le dije «qué buena elección hiciste, me ha encantado». Se ha autoproclamado como mi electora de lecturas.

El club de los suicidas es una historia muy simple: un héroe (el príncipe Florizel) contra un villano (el presidente del Club de los suicidas). Narrada de manera exquisita, cada uno de los elementos que aparecen en la novelita (son tres cuantos que se suceden) tienen importancia. Es una obra bien armada que te engancha. Puedo asegurar que al cerrar el librito me sentí feliz, he disfrutado de la lectura como una niña.

Hoy, si compras el periódico los domingos, con suerte te dan una cartilla con cupones para adquirir una sartén. Creo que es importante que además de informar de lo mal que está el mundo, los periódicos promuevan la literatura para que un señor compre una novelita un domingo y veinticinco años después, gracias a un robo consentido y una buena elección, una mujer sea feliz un lunes por la mañana.

En 1998 el diario El Mundo publicó con el patrocinio de Telefónica una colección llamada Las novelas del verano

Seis de noviembre

Cada seis de noviembre creo que no pasará, sin embargo, me sigo despertando un poco triste. Trato de buscar un motivo diferente, soy de esas personas que siempre encuentran una razón para retener la sonrisa, pero hoy, como cada seis de noviembre, el motivo eres tú.

Cada seis de noviembre busco el silencio en el que tú habitas. En la ciudad solo hay ruido, la música esta mañana no me distrae y trato de recordar cómo era tu voz. ¿Cómo era?

Cada seis de noviembre una lágrima vence y conquista mis pestañas. Recorre victoriosa mi mejilla. Trato de hacerla desparecer con la palma de la mano, la misma que me cogías cuando era pequeña para caminar por la calle, la misma que se soltó de la tuya porque no me gustaban los pasos que dabas.  

Cada seis de noviembre la ausencia se hace presente, la palpo en la añoranza de una llamada telefónica, porque por algún extraño motivo todavía te echo de menos este día, el 19 de marzo y el 31 de agosto. El resto del año no existes en el calendario.

Cada seis de noviembre olvido todo lo malo que hiciste y me culpo de todo lo malo que hice yo, porque en todas las relaciones hacemos siempre algo mal, algo que no tiene remedio y que se queda como un poso en la memoria. Hoy solo quiero recordad tus ojos verdes y tu sonrisa, tal vez perdonarme por no saber perdonarte.

Cada seis de noviembre vuelvo a ser la hija que se quedó sin padre. Tal vez porque tu corazón se paró en un mes de mayo busco latidos hasta en el suelo. Nunca pensé que te fueses a ir tan pronto, por eso no me despedí de ti, aunque te dije demasiadas veces adiós. Todos los años te escribo una carta de despedida, pero no hay dirección postal a la que enviártela, así que, cada seis de noviembre, escribiré de nuevo a tu ausencia.  

Me llamo Teresa

Debo mi nombre a mis abuelas María y Teresa. Reconozco que tuve suerte y que siempre me he sentido emocionalmente más ligada al nombre de Teresa que al de María. No solo por mi abuela materna, porque me consta que María fue una mujer poderosa, sino porque desde pequeña me han inculcado que Teresa no es cualquier nombre, es el nombre de una gran mujer.

Mi abuela Teresa

Mi abuela Teresa fue hija, esposa, madre y abuela en una época en la que ser mujer implicaba ser para los demás. Vivió hasta el último día de su vida cuidando de su madre, de su esposo, de sus hijos y de sus nietos. Pero mi abuela Teresa fue mucho más.  

Mi madre siempre que ve esta foto dice que mi abuela era muy moderna porque llevaba falda-pantalón.

Yo siempre he creído que lo era por otras razones. Mis abuelos, pero creo que en esto mi abuela tuvo un poco más de mérito, quiso que su única hija tuviera las mismas oportunidades que sus hijos varones, por eso mi madre estudió inglés dos veranos a Londres y realizó los estudios que ella quiso. Mi abuela animó a mi madre a prepararse unas oposiciones. Le recalcaba lo importante que era que fuese económicamente independiente en un época en la que las mujeres no tenían derecho a tener una cuenta corriente propia en el banco.

Otra lección importante fue un poco más prosaica, o tal vez no. La estatura no se mide en centímetros. Cualquiera que me conozca sabe que me estiro mucho para alcanzar el metro sesenta y uno, pero mi estatura siempre me pareció algo terciario porque mi madre me repetía «¿Sabes lo que decía tu abuela? Que ella llegó donde llegó la más alta». Con un taburete alcanzo los libros de las baldas más altas sin pedir ayuda. Cada cual que entienda lo que quiera con esto.

Siempre me he sentido orgullosa de mi nombre y de la persona que me lo dio. Tanto es así que cuando una mujer cercana me contaba que iba a tener una hija le decía: «Deberías llamarla Teresa». Por lo general me respondían «Teresa es nombre de persona mayor». Supongo que pensaban que sus hijas serían bebés toda la vida.

Más bien me da la impresión de que el nombre de Teresa lo tenían asociado a la Iglesia católica y eso no era muy moderno. El nombre de Teresa está ligado al de la santa del éxtasis divino y no al de la mujer que marcó la Historia de la literatura y se desmarcó de la hegemonía masculina en la Iglesia. Santa Teresa de Jesús, Teresa de Ávila, más que una mística fue, para mí, una emprendedora, una mujer luchadora y trabajadora que, pese a su enfermedad, logró lo que se propuso. Sí, su poesía tenía un marcado tono religioso, pero si cambiamos a Dios por un hombre o una mujer, son poemas están llenos de amor y erotismo. En su época trabajó para que las mujeres religiosas no vivieran bajo la tutela masculina, pudieran tomar decisiones y tuvieran sus propias líderes; fue investigada y perseguida por la Inquisición y trató temas concernientes a la salud femenina, todo esto el siglo XVI.

Santa Teresa de Jesús

La memoria se construye de recuerdos, propios y ajenos. En mi memoria conviven lo que me han contado de mi abuela, que falleció cuando yo tenía dos años, y lo que he aprendido de Teresa de Jesús. Por eso hoy, 15 de octubre, quiero recordar la fuerza de estas dos mujeres que me hacen sentir tan orgullosa de llamarme como me llamo. Ni Maritere, ni Maite ni Teresita, me llamo Teresa.

Abril, el mes del libro

Un año más se acerca el Día del libro y en muchas ciudades y barrios se organizan ferias para que lectores y autores se encuentren en un espacio festivo y lleno de cultura.

Este año tengo el privilegio de acudir a diferentes ferias con mi novela Obsesión y como autora dentro de la antología Nobveles publicada por Bohemia Ediciones.

Comparto un vídeo con las ferias, fechas y horarios en los que participo.

Os espero.

ENTREVISTA DIFERENTE

Hace unas semanas tuve el inmenso placer de ser entrevistada por David en podcast Kombucha y vino… en el que el entrevistador invita a personas que él conoce y considera que son interesantes por algún motivo.

Fue una entrevista diferente, divertida en la que hablamos de literatura, del proceso de escritura y de la profesión del escritor.

Si no la visteis en directo en el perfil de Instragram @kombuchayvina podéis verlo en su canal de Youtube, os dejo el enlace: https://youtu.be/JNpmGW8TAMs o en las diversas plataformas como Spotify https://open.spotify.com/episode/2M9eOU2SoO5F3F43vMTaT7?si=2ef293cd69f74d14

Espero que disfrutéis tanto como yo.

Una experiencia nueva

El pasado 2 de febrero comencé una nueva experiencia de la mano de Scribook.

Si mi sueño desde niña era ser escritora, una de mis mayores ilusiones era llegar a ser profesora. Creo que tiene algo mágico el ser capaz de transmitir, más que los conocimientos, la pasión por algo. Y yo quería transmitir mi pasión por la literatura, por el uso de las palabras y por crear historias.

Pues bien, de la mano de Daniel Hareg, quien me ha formado con suma paciencia y me sigue mostrando los diferentes caminos de la narrativa, el jueves pasado tuve el privilegio de dirigir mi primer taller de narrativa.

OTRO SUEÑO CUMPLIDO

En este taller, varios escritores envían sus relatos y los asistentes los analizan, destacando los puntos fuertes y los detalles a mejor. Para finalizar, la profesora, en esta ocasión yo, da su visión sobre el texto tratando de mejorarlo en la medida posible. Es un taller que se lleva a cabo con sumo cariño y respeto para con el autor.

He de decir que fue una de las experiencias más gratificantes de mi vida y en marzo repetiré.

Si queréis participar en este taller gratuito, visitad la web de Scribook https://www.scribook.com/ . En ella también podréis conocer los planes de formación que se imparten, Masterclass, el blog en el que se comparten los mejores relatos los alumnos de la plataforma y los artículos de algunas de las alumnas.

Ojalá os vea pronto en el taller…

Fiesta de cumpleaños

Ayer, día 4 de febrero, tuve la oportunidad de celebrar el segundo aniversario de la publicación de mi primera novela Obsesión.

Momentos mágicos.

Muchas gracias a todas las personas que asistieron y se entregaron al máximo para que la fiesta fuera todo diversión.

Hubo una dura competición por llevarse el ansiado premio, una taza exclusiva para el ganador y unas bolsas diseñadas para la ocasión por el artista Likeamarmota, si queréis una, poneros en contacto conmigo en el menú «contacto».

Una vez más, mis amigos y los lectores me hicieron sentir afortunada y me dan alas para seguir trabajando.

Solo puedo decir de nuevo GRACIAS